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El arte de cuidar: Un recorrido por la historia de la enfermería en Mallorca.

Hace 23 días

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La profesión de la enfermería, al igual que otras tantas, ha pasado por un proceso evolutivo que se remonta a la propia evolución del ser humano. Los primeros indicios se encuentran en la Prehistoria, donde se observa la cooperación y la presencia de personas que ayudaban a otras a recuperarse de lesiones como fracturas de fémur. Esta actividad basada en el cuidado se ha estudiado a partir de tres aspectos claves: la compasión, el oficio y la profesión.

En Mallorca, se encuentran registros de la actividad de enfermería desde el siglo XIV. «En 1311 ya tenemos la definición de la persona que cobraba por realizar esta actividad y se les llamaba «infermiere fembra qui pensa de les malades de espital»», explica Gloria Gallego, experta en Historia de la Enfermería y profesora de la Universidad de las Islas Baleares (UIB).

El 12 de mayo, Día Internacional de la Enfermera, se celebró el cumpleaños de Florence Nightingale (1820-1919), considerada la precursora de la enfermería laica. Su modelo anglosajón se basaba en la no participación de religiosos en el ejercicio de la profesión.

Las guerras han jugado un papel fundamental en el desarrollo de la profesión, ya que siempre han generado la necesidad de cuidar a los heridos y enfermos. A raíz del trabajo de Nightingale, surge la Cruz Roja y se crean escuelas de enfermeras voluntarias. En España, estas aparecen con la Guerra del Rif y en Mallorca, desde finales del siglo XIX, las Germanes de la Caritat de Sant Vicenç de Paül tuvieron una gran importancia. Estas religiosas establecieron una red  de conventos que ofrecían cuidados. Otras órdenes religiosas relevantes en la isla fueron las Agustinas Hermanas del Amparo y las Franciscanas Hijas de la Misericordia.

«Ponían inyecciones, ayudaron a que la mortalidad infantil mejorara muchísimo, de tal manera que la transición demográfica se adelantó en la Isla, gracias a su participación como maestras, enseñando normas de higiene. No está suficientemente reconocida su labor, su aportación fue imprescindible», asegura Gallego.

En 1915, a instancias de una de las Siervas de María (Madrid), se estableció en España el título de enfermera oficial, que requería de prácticas y dos años de estudios. En Baleares, surge la Escuela de Santa Madrona en 1932, auspiciada por La Caixa, con escuelas en Palma, Maó y Eivissa. Estas escuelas cerraron en 1936 con la Guerra Civil española y, a pesar de los intentos, no volvieron a abrir.

Previamente, existían practicantes, matronas y enfermeras. «Las matronas antes de regularizarse en título, en la ley Moyano, era una actividad en torno al parto que transcurría entre mujeres y en el ámbito doméstico y se mantuvo así hasta que se medicalizó en la segunda mitad del siglo XX». En 1952 se unifican los tres títulos en uno solo: ayudante técnico sanitario (ATS).

En Mallorca, la primera escuela femenina de ATS se crea en 1961 en el hospital de Son Dureta, inaugurado en 1953. También existieron otras dos en Palma: una masculina, la de San Juan de Dios, y la de la Policlínica Miramar.

Desde 1977, las enfermeras pasan por la universidad para adquirir el título de Diplomado en Enfermería. Finalmente, en el curso escolar 2009-2010, con la implementación del Plan Bolonia, el título se convierte en un grado universitario.

La historia de la enfermería en Mallorca refleja un camino de dedicación, progreso y constante adaptación a las necesidades de la sociedad. Las enfermeras han jugado un papel fundamental en el cuidado de la salud y el bienestar de la población, desde los primeros auxilios hasta la atención integral en el ámbito hospitalario. Su labor, basada en la compasión, el conocimiento y la profesionalidad, sigue siendo un pilar fundamental para construir un sistema sanitario más justo y equitativo.

Fuente: https://www.ultimahora.es/noticias/local/2024/05/12/2161849/enfermeria-arte-cuidar.html

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